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Corre por toda la casa, salta, grita (y como), patea, agarra todo lo que encuentra en su camino, revolea jugetes, toca el televisor, tira el teléfono, llora cuando le digo que no… No, no estoy hablando de Sapito Mayor, de 3 años y medio. Me refiero a Bebé Sapito, que a sus 10 meses de vida, sabe ser bastante terrible… Pero, claro, todo lo arregla con su simpatía.
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Dicen que el segundo hijo es el desastre, consecuencias de estar más relajada y dejarlo hacer cosas que al primero no le dejaste. Yo no lo creía, porque Bebé Sapito era un santo… Claro, la palabra clave aquí es «era» ¿Y qué podía yo esperar si en casa tiene la escuela? Puede ser que parezca exagerado, pero el pequeño ya imita lo que hace su hermano… y no me refiero a las cosas buenas precisamente… Y eso que aun no camino, no del todo. Más bien, si camina, pero tengo que andar detrás de él porque suele perder el equilibrio en el momento menos pensado… En el momento en que se largue del todo ¡madre mía!

Aunque, tal vez sea mejor que ya se largue de una, porque de este modo, no lo puedo dejar sólo ni un momento… se me ha tirado del andador, literalmente mente, un par de veces… Una de ellas la verdad no sé ni lo que hizo. Lo perdí de vista unos minutos y cuando lo veo, estaba sentado en el piso (cuando antes estaba en el andador), no sé como llegó allí, pero se ve que no se cayó, porque ni lloró.
Comprenderán que así mi desafío del Rinoceronte Naranja flaquea y no precisamente porque grite para retarlo. La verdad es que he pegado más de grito al verlo literalmente colgado del andador para evitar que caiga, sobre todo si yo estoy del otro lado de la habitación.

Bueno, no sólo eso, si he de confesar. Ya lo he dicho, lo de estar zen todo el día no es lo mío, a veces no puedo evitarlo, eso es lo que está complicando de este desafío, pero no me rindo. Sin embargo, últimamente, Sapito Mayor no ayuda mucho. Esta en una etapa de rebeldía extrema. Contrariamente a lo que podía pensar, el jardín en vez de ayudarlo a comportarse lo pone más terrible…¿O será que mi hijo tiende a contagiarse de las malas conductas de sus compañeros? Lo peor es que en el jardín se porta de 10… Bueno, por un lado mejor, para que no me haga pasar un mal rato con su maestra. Pero a veces pienso que la cosa es conmigo, porque las veces que se ha quedado con su abuela también se comporta como un señorito.

Como sea, ahora estoy intentando hacerme la que no veo y que no escucho con algunos comportamientos que antes solían molestarme… No es que le vaya a dejar hacer lo que quiera, pero hay algunas cosas que no son tan terribles… como dejarlo que se escriba la cara, ande descalzo con 12 grados, se cambie de ropa cada 5 minutos o desparrame juguetes por toda la sala… Eso si, ¡después a juntar! Aunque esa parte aun cuesta un poco… ¡que digo un poco, mucho! Por ahora, accede siempre y cuando yo lo ayude… algo es algo…

Claro, el problema es que ahora no es sólo uno, si no que son dos los revoltosos. Y Sapito Bebé ya quiere jugar, más que eso, quiere jugar con su hermano… Y su hermano no siempre esta dispuesto, por eso lo pelea, lo empuja, le grita… Uf.. de verdad que he llegado a contar hasta a 1000… Pero vamos mejorando, al menos el ya sabe cuando estoy enojado, aunque yo no levante la voz…

¿Y a ustedes como les esta yendo con sus #diassingritos?


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0 comentarios

  1. Ufff que dificil un día sin gritos!!!! a mi me va a salir una úlcera del estado de nervios…y eso que solo briego con uno…me imagino con dos!!!!! Yo lo que hago es que grito por lo bajini y así no me siento tan mal.

    Oye y con diez meses ya es tan movido????? guauuuu

    Un saludo

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