Hola diabetes gestacional (volúmen II)

diabetes gestacional

Diabetes gestacional en mi tercer embarazo.

diabetes gestacional

Dicen que después de los 35, los embarazos se hacen más complicados. Ese era mi mayor motivo para decir que si no me embarazaba antes de los 35, no lo hacía más. Pero el destino quiso que quedara embarazada cuando menos lo esperaba, justamente unos cinco meses antes de cumplir los 35. La cuestión fue que, apenas cumplí los 35, las complicaciones comenzaron a llegar a mi vida.

Lo primero que apareció, alrededor de mis 6 meses de embarazo, fue la diabetes gestacional. No me sorprendió para nada, la verdad la estaba esperando. Como he comentado alguna vez en este blog, hace unos cuantos años, en mi primer embarazo tuve diabetes gestacional. Sabido es que, cuando la padeces, tienes un 50% de probabilidades de repetirla en un embarazo posterior, o de tener diabetes tipo 2 después de los 30. En mi segundo embarazo tuve la suerte de no padecerla. Pero esta vez, embarazo y más de 30 y niveles de azúcar al limite de lo normal en ayunas en los último años…

Hola Diabetes Gestacional

Durante mi anterior encuentro con la diabetes gestacional, mi valor post-brandial había estado apenas por encima del limite.

 

 

 
 
 
 
 
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Suelo ser una persona que no espera a ver al médico para que le diga como salieron los resultados de sus análisis, sino que recurre a San Google para informarse (mal hecho, no lo hagan en casa). Y con mi anterior experiencia aprendí bastante sobre el tema, así que no necesité ver a mi obstetra para saber que tenía que ponerme a dieta, conseguir en bendito aparato para medir la glucemia, buscar un diabetólogo y ponerme a dieta.

La dieta la comencé de inmediato, conseguir diabetógolo y medidro de glucemia me llevó más tiempo. Conseguir un turno que no sea para dentro de 2 meses puede ser una misión imposible con las obras sociales argentinas. Tanto que terminé encontrando diabeóloga en un hospital público. Por suerte, la salud pública en Argentina es muy buena. Lo que no es tan bueno es el sistema de asignación de turnos y las largas esperas para ser atendidos.

El día que mi embarazo se volvió de riesgo

La cuestión fue que, para cuando vi a mi obstetra yo ya me había puesto a dieta. Pero, lo que sin dudas no me esperaba era lo que el tensiómetro tenía para decirme. Ese día supe que, además de diabetes gestacional, tenía hipertensión. Así que, además de no poder comer nada de azúcares y harinas, también tenía que reducir el consumo de sodio. Y tomar un medicamento para la hipertensión, cosa que ya me pareció demasiado, además de una pila de estudios para corroborar que no tuviera preenclansia. Que, por cierto, por suerte salieron bien.

 

 

 
 
 
 
 
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Lo que no salió del todo bien o, al menos, no salió como lo esperaba fueron mis intentos de bajar mi hipertensión y regularizar mis valores de glucemia. Después de dos semanas de pastillas para la presión y dieta sin sodio, mi presión seguía en los 15, lo que resultó en un aumento de la dosis de pastillas. Y con la diabetes, ni hablar, me llevó varias semanas lograr los valores buscados.

Mi primer visita a la diabetóloga resulto en una receta de insulina para mantener los valores. Para mi eso fue terrible, durante mi primer experiencia con la diabetes gestacional había logrado controlarla solamente con dieta, pero esta vez tuve que aprender a usar las lapiceras de insulina. Y agradecer el hecho de tener una obra social que me la cubra, jamás pensé que la insulina saliera tan cara. 

Así que mis últimos dos meses de embarazo fueron a puro pinchazo. En los dedos, al menos 5 veces por día para conocer mis valores de glucemia, en el brazo, insulina al menos 3 veces por día (antes del desayuno, almuerzo y cena), y, si acaso después de eso mi glucemia seguía alta, debía volver a inyectarme la correctora rápida.

 

 

 
 
 
 
 
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¿Y después del parto?

Hipertensión gestacional: Es la presión arterial alta que desarrolla mientras está embarazada. Comienza después de las 20 semanas de embarazo. Por lo general, no tiene otros síntomas. En muchos casos, no le hace daño a usted ni a su bebé, y desaparece durante las 12 semanas después del parto. Sin embargo, aumenta el riesgo de hipertensión en el futuro. 

Según me han dicho, la hipertensión en el embarazo es generada por la placenta, así que cuando esta sale del cuerpo, la presión vuelve a la normalidad. En mi casi fue así de rápido, como por arte de magia, apenas salí de la cesárea, mi hipertensión había desaparecido. 

No fue así con la diabetes. Durante mi estadía en la clínica tuve que seguir con la insulina como cuando estaba embarazada. Al llegar a casa, a decir verdad, hice vida normal hasta volver a hacerme el test de glucosa, dos semanas después del parto. El cual dio valores normales. Así que hasta el día del hoy no he vuelto a hacer dieta, aunque si he estado tratando de evitar los azúcares y harinas o, por lo menos, reducirlos.

Si después de tener diabetes gestacional en un embarazo aumentan los riesgos de tener diabetes tipo 2, después de dos embarazos con diabetes gestacional… mejor empezar a cuidarme antes de que el monstruo despierte. 

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1 comentario

  1. […] mi princesa le hice un Baby Shawer. Fue por allá, por el 2020, eran tiempos de pandemia. Y yo, con diabetes gestaciones, aplicandome insulina, y presión alta, los últimos meses de embarazo fueron un tanto complicados, […]

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