Si crees, Existe. Por eso ¡escribe una carta!

papa noel

¿Cuando creés que es el momento de decirle a tus hijos que Papá Noel no existe? ¿Hasta cuándo es factible creer en la fantasía, en los cuentos de hadas, o en Peter Pan?

Los cuentos de hadas son maravillosos, y enseñan a los niños a creer que la magia existe, que los sueños pueden cumplirse. Si, los sueños pueden cumplirse, pero no basta con pedir un deseo a una estrella, hay que trabajar duro, esforzarse, para cumplir tus sueños. Por dar un ejemplo, mi hijo mayor sueña con ser futbolista y claro que quiero que luche por ese sueño, pero que tenga bien claro que sólo por soñarlo no se va a cumplir, que tiene que trabajar duro, entrenar mucho y nunca rendirse, para llegar a cumplir ese sueño.

Que mis hijos crean en los cuentos de hadas me encanta, pero tampoco quiero que crean que con un poco de polvillo de hadas puede tener lo que desea, sino que tenga bien en claro que las cosas cuestan, y mucho, que hay que trabajar duro para conseguir algo en este mundo. En fin, que este preparado para enfrentar la realidad.

Pues, mis niños varones ya están grandes para creer en cuentos de hadas. La verdad es que hace años que saben que Papá Noel no existe. El segundo, de hecho, andaba abriendole los ojos a sus compañeritos de jardín, cortesía, claro, de su hermano mayor. La realidad es que yo decidí que así fuera. Siempre preferí ir con la verdad a que sienta la desilución cuando sepa que fue engañado.

Ahora que la princesa llegó a mi vida, habrá que volver a pensar en este dilema, ¿crearemos la fantasía del viejo gordo y barbudo que recorre el mundo entero en una noche llevando regalos a todos los niños bueños del mundo?

Una pequeña anécdota

Hace varios años hablando con mi hijo, le dije que Papá Noel no.existía. En realidad, fue porque le dije que no le iba a comprar más juguetes, porque ha tomado la costumbre de romper sus autos aproposito, sólo porque ya no le gustan o porque quiere uno nuevo. ¿Malamadre yo? Mucho. Creo que he fallado en eso de enseñarle el valor de las cosas. Y él, que, como dice su señora, esta en esa etapa de rebeldía (los terribles 2 años, parte dos, la pubertad de los 4 años), me replicó que no importaba, que se lo iba a pedir a Papá Noel.


Claro, tenía dos alternativas. Decirle que Papá Noel todo lo ve  y todo lo sabe, y que si era un nene malo no iba a traerle más que carbón (y seguir alimentando está fantasía). O decirle que Papá Noel no existe y que, cada año, su papá, su abuela y yo nos escabullimos a la juguetería y compramos juguetes para él y su hermano que, luego, cerca de las 12, ponemos cuidadosamente bajo el árbol.


La verdad, aquello de catalogar a los niños como malos y amenazarlos con que Papá Noel le llevará juguetes a todos los niños del mundo menos a ellos, nunca me ha gustado. Es como aquello de amenazarlos con que si no hacen esto así se irán al infierno.


Quizás era demasiado peque para decirle la verdad. Pero, a decir verdad, los chicos cada vez están más piolas. La realidad es que no recuerdo bien cuando terminé de confirmarle que Papá Noel no existía, pero sé que no era mucho más grande, quizas unos 5 ó 6 años. Y el segundo, ni hablar, seguro fue mucho antes. Claro, tener un hermano mayor que ya sabe la verdad hace más difícil el engaño.

Aun así, la tradición de escribirle la cartita a Papá Noel o ir al shopping a sacar la tradicional foto con Papá Noel, perduró unos cuantos años más. Y ahora, con la pequeña princesa, la tradición volverá a resurgir, ¡que emoción, ya quiero ir por la fotito con Papá Noel, habrá que convencer a los hermanos mayores para que también salgan.


Todo esto me trae una reflexión. ¿Con qué sentido creamos fantasías sin sentido en nuestros hijos, que luego debemos eliminar? ¿Por qué durante años le aseguramos que existe ese hombre excesivamente abrigado y que es capaz de recorrer el mundo en un trineo, si después le decimos que era sólo una mentira?
Tal vez, debería dejar que el solo saque sus conclusiones, se haga preguntas y empiece a notar que es simplemente imposible. No lo sé.


Por lo pronto, he decidido no volver a tocar el tema. Veremos más adelante.


Y ¿Vos que pensás? ¿Cual es el mejor momento y la mejor manera de que tu hijo abandone esa fantasía?

Y hablando de cartita a Papá Noel

La decisión de mantener la fantasía o ir con la verdad es algo muy personal. Y yo respeto todas las decisiones. Mantener la fantasía es algo muy lindo, sólo que yo prefiero ser la que termine con la fantasía antes de que sea rota por algún amiguito que le cuente la verdad y le rompa la ilusión. Pero, para aquellas mamis de niños pequeños que aun deciden mantener la fantasía, les dejo un pequeño regalo. En esa sección podrán descargar, totalmente gratis, una carta para que los más pequeños puedan pedir sus deseos a Papá Noel. Esto es lo que podrás descargar.

carta a papa noel

Artículos recomendados

Deja un comentario